Creencias sobre el trabajo de fuerza

“Levantar pesas no adelgaza”, “si haces pesas el músculo crece y te pones como un culturista”, “las pesas son malas porque a la larga provocan lesiones”…. ¿Cuántas veces hemos escuchado comentarios como estos? Seguro que más de una vez…lo cierto es que estos mitos se han extendido a lo largo de los años en los centros deportivos donde entrenamos, en el trabajo o en casa. Un gran número de usuarios de gimnasios son reacios a utilizar pesas durante sus ejercicios porque piensan que es malo, van a aumentar su masa muscular sin medida (haciéndoles un cuerpo que para nada es su objetivo) o no van a poder desprenderse de esos kilos de más que hemos cogido en Navidades o necesitamos perder para la boda del mes que viene porque “las pesas no son un ejercicio aeróbico”. Hoy en día está demostrado que el trabajo de fuerza utilizando “pesas” (ya sean mancuernas, barras, discos o cualquier otro tipo de lastre) es altamente beneficioso para todos los públicos siempre y cuando su uso sea el adecuado y el peso no exceda a la capacidad del usuario para mantener la técnica correcta.

¿Pero entonces se puede adelgazar haciendo pesas? Por supuesto que se puede; entendemos por adelgazar el hecho de perder eso kilos de más, lo cual se consigue obteniendo un balance negativo de calorías (calorías ingeridas<calorías consumidas). Este resultado lo podemos obtener sin necesidad de meternos en una clase de ciclo indoor, correr durante 1 hora o hacernos varios largos en la piscina siempre y cuando la cantidad de calorías ingeridas en la dieta sea menor que las consumidas a lo largo del día. Entonces  llegamos a la conclusión de que haciendo pesas se puede adelgazar. Sí, claro que sí.

 

Pero entonces “nos vamos a poner como un armario empotrado….” Otra falsa creencia sobre todo llevada a cabo por mujeres. Pensemos por un momento en un terremoto que azota un edificio y hace temblar sus cimientos provocando grietas y desperfectos en sus paredes y columnas…Si lo que queremos es repararlo y dejarlo como estaba tendremos que reemplazar tanto los ladrillos dañados como el cemento afectado por otros nuevos. Pero si nuestra intención es asegurarnos de que esa estructura va a poder soportar un nuevo temblor lo que haremos será hacer pilares, cimientos y paredes más grandes y fuertes añadiendo ladrillos y cementos de más. Tiene sentido, ¿verdad? Esto es lo que ocurre cuando entrenamos la fuerza; los resultados dependen mucho de nuestra dieta, si queremos construir músculo comeremos por encima de nuestras necesidades, mientras que si nuestro objetivo es únicamente mantener nuestra masa la dieta deberá cubrir en su justa medida las demandas nutricionales. Si queremos ir más allá y  perder esos kilos de más siempre tendremos que conseguir un balance negativo de calorías.

 

Vale, nos ha quedado claro que podemos reducir peso corporal con este tipo de actividad, pero “a la larga me voy a lesionar” …Algunos de los efectos del trabajo de fuerza es la mejora del tono muscular (musculatura más “dura y resistente”) y el aumento de la densidad ósea. Por supuesto que si desarrollamos este tipo de ejercicios sin conocimientos ni supervisión de un profesional corremos el riesgo de sufrir lesiones, pero aplicando la técnica adecuada podemos conseguir grandes beneficios para nuestro bienestar a medio y largo plazo.

 

Después de esto, ¿tenemos tanto miedo a las pesas?

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Comentarios: 2
  • #1

    Abraham Box (miércoles, 14 diciembre 2016 10:18)

    Felicidades! Me gusta mucho este post, asi nos ayudas a seguir mejorando y aclarando dudas

  • #2

    Javier (jueves, 12 enero 2017 17:44)

    Muy buen artículo, Jose.

    Has aclarado muchas de la dudas que me he planteado en los últimos años a la hora de planificar mi entrenamiento, por ejemplo, de running.

    Espero el siguiente artículo para seguir aprendiendo.

    Nos vemos por EDP, un abrazo.